Una empresa controla más de la mitad del mercado bursátil alternativo de Espaa, recibe dinero prestado del Instituto de Crédito Oficial, es puesta como ejemplo de originalidad y, de repente, una desconocida y pequea empresa de análisis de cuentas advierte que no es oro todo lo que reluce. Inmediatamente se pone como hoja de perejil a los censores, ya se sabe, los «extranjeros» nos tienen manía, a Espaa en general, y a las empresas espaolas en particular. Pasan 48 horas y la empresa no era tan ejemplar como decían los medios de comunicación y presumían los organismos oficiales y 4.000 pequeos ahorradores se encuentran ante una estafa que se ha llevado parte de sus ahorros.

El viaje virtual se ha realizado después de somenter a un escáner a la momia en un hospital de Londres, obteniendo más de 1.500 secciones transversales a intervalos de un minuto. Con estos datos, se ha realizado una producción, que conduce al espectador por el interior del cuerpo de la momia, de las envolturas, de su cráneo, etc. La película también aporta datos sobre la vida de Nesperennub y sobre las técnicas de embalsamamiento..

For sunglass philes like myself, walking out the door any day between March 1 and September 30 presents a conundrum. I love all my babies, but I can only take one. Ray Ban’s classic aviators are so universal, their brothers and sisters others understand why I’d take them to the park instead..

Puede tomar un bus en la calle 6 con Av. Caracas por un precio de $6.000 COP. Mientras que si opta por bus, este lo dejará sobre la vía y deberá caminar poco más de una hora hasta la taquilla. «Se puede creer que hay embajadores de países de la UE que todavía no han venido a verme?», afirma Samar, que ocupa el cargo desde hace 13 aos. Nadie como ella conoce lo que ha sucedido en el país desde el 11 S. «Eso no ocurría en 2003, 2004, 2005, 2006.

002 Cuando nos quisimos acordar la gorda estaba bajando por las escaleras unas gigantescas bolsas de basura. Bufaba, la gorda, como un camionero ante una ecuaci simple. Al dorima ya hac rato que no lo divis El tipo se hab jodido los meniscos jugando «al f con el chaval, ya sabes».

Era como un juego de gatos y ratones. Los manifestantes, o ratones verdes, por el color del movimiento de rechazo al fraude electoral, partían de su hoyo en la plaza también llamada Revolución, y querían llegar al queso, en la plaza Azadi, o Libertad. Los gatos eran policías con escudo, casco y macana, y se hacían ayudar por los miembros de las milicias Basij, que bien podrían ser identificados como ratas por su agresividad..