Hagamos un esfuerzo y olvidemos la profunda injusticia que supone bajar los ya maltratados salarios p cuya capacidad adquisitiva ha estado en ca libre desde bastante antes de la crisis. Olvidemos, tambi la ignominia que supone el hecho de que nuestra propia Constituci contemple en su articulado m reciente la preferencia absoluta que el pago de los intereses que los prestamistas (todos ellos privados) cobran al Estado espa tiene sobre cualquier otro gasto p ya sea en sueldos p en servicios como sanidad o educaci o en transferencias como pensiones o paro. Olvidemos, incluso, el efecto demostraci que la bajada de salarios p tiene sobre los sueldos del sector privado.

Las conté. Participó en de este blog. O la etiqueté 14 veces y la nombré varias más. El domingo 2 marzo me presenté con la cédula de mi esposo a retirar su hamburguesa, dado que no pudo ir, en el restaurante del Parque de la Paz. Al llegar a la caja con mis hijas, cada una llevaba un cupón, como lo decía la oferta, pero no recibimos el trato que esperábamos: tuve, primero, problemas para que me dieran la hamburguesa de mi hija menor de edad porque no llevaba cédula y le tuve que ensear hasta una foto del Facebook para demostrar que era mi hija (no obstante, ya le había presentado mi cédula y la de mi esposo que somos sus padres) y de mala gana aceptó darnos la hamburguesa de mi chiquita. Cuando pedí hablar con la encargada, esta seora vino y con un modo grosero me dio la hamburguesa de mi hija, pero la de mi esposo no, y lo peor es que no pude comprar otros productos que pensaba adquirir porque se me ordenó que «diera espacio para los clientes que estaban detrás de mí».

No les bast a las autoridades norteamericanas inventar la insostenible patra de los ataques ac contra diplom estadounidenses en La Habana para retrotraer a m los nexos bilaterales, tratar de da la imagen del pa y el auge de su industria turLa comunidad internacional ha visto decepcionada c el r de Donald Trump ha reforzado las principales direcciones de esta guerra econ contra Cuba, manifestadas en mayores sanciones econ y persecuci a la actividad empresarial y a las transacciones financieras internacionales de la Isla, da las relaciones con terceras naciones y la cooperaci mundial.Sin embargo, la Asamblea General de las Naciones Unidas le propin este primero de noviembre una dura derrota diplom a Washington al no aprobar sus ocho enmiendas anticubanas a la resoluci de poner fin al bloqueo econ comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de Am contra Cuba, dise a todas luces para romper el abrumador consenso mundial, y exigirle adem la eliminaci de la unilateral medida coercitiva, una reliquia de la Guerra FrDesde hace 27 a consecutivos, a partir de 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado con creciente mayor la resoluci cubana contra el bloqueo.Los cubanos no somos un pueblo ingenuo y sabemos que a la administraci Trump no le importa hacer el rid quedar aislado y mucho menos acatar la exigencia de la Asamblea General. Pero aun as la votaci de este jueves se erige en un fuerte castigo moral a tan inhumano proceder contra una peque naci que lucha a brazo partido por preservar su soberan e independencia.Cuba se mantiene firme en la denuncia internacional de este comportamiento incivilizado y cuenta para ello con la inmensa mayor de la Humanidad. El muro del bloqueo finalmente caer m temprano que tarde.