A Maragall no se le ocurrió otra cosa que espetarle al líder de CiU que su problema era el 3% de las comisiones en las adjudicaciones de obra pública que el partido nacionalista estaría dejando de percibir desde que fuera desalojado del poder. Aquello que, en principio, parecía el típico reproche dialéctico en un debate parlamentario, tenía, sin embargo, el mismo efecto que una carga de profundidad y, de repente, produjo un movimiento telúrico en el siempre aparentemente placentero panorama catalán. Tanto fue así que Mas logró que, de inmediato, Maragall pidiera disculpas al recordarle al ahora presidente que estaba en juego el futuro de Catalua..

Sí, bueno, en realidad a mí no me llega mucho de eso. Estoy seguro de que en la decisión que tomaron Diego y Mario hay convicciones personales, pero supongo que no hay un único motivo para tomar una decisión así. Son muchas personas las que laburan en un programa, y de este tipo de decisiones depende el trabajo de mucha gente..

Que estamos viviendo, esta participaci es parte de lo que usted nos deja. Esta es una democracia llena de confianza porque la gente sabe que su voto cuenta, y usted nos ense que la soberan popular es sagrada. Por eso, dentro de nuestra tristeza y nuestro dolor cumplimos para darle al proyecto bolivariano un camino democr y pac a el canciller..

«Things like that are interesting only when they’re unique,» says Justin Kan. «It’s becoming a lot easier to produce this content. Now we’re releasing an app that will broadcast from your iPhone or Android. En la década del sesenta, Maj Sjwall y Per Wahl prendieron la mecha del actual boom de los autores nórdicos con novelas que contenían una virulenta crítica a la sociedad sueca al mostrar la violencia oculta tras la fachada del estado de bienestar. Henning Mankell la retoma, con una buena dosis de corrección política y mejor marketing ; explota con las novelas del malogrado Stieg Larsson y se multiplica en los cientos de autores nórdicos que pasan a las listas de best séllers de la noche a la maana. Los norteamericanos, Thompson, Pelecanos, Leonard y Westlake, por nombrar sólo a unos pocos, se han metido de lleno en las contradicciones de una sociedad compleja y violenta para hurgar en sus miserias y ruindades.

Esto es una cosa que se está haciendo a varios niveles y en muchos países. Es un debate. Este problema lo tiene todo el mundo. Pensado todo ello, sin poner mayor esfuerzo. «. Ciertas cosas no suelen suceder a quien no las merece.» Ojalá eso fuese verdad.