«A los teléfonos que tenía de contacto no respondía nadie e incluso la empresa había dejado la oficina. Finalmente, di con un número. El seor al que le conté el problema me respondió que a él también le gustaría que le pagaran su suelo que le deben y poco más», apunta.

Vaci ese estante y ech veneno, revis el resto y todo solucionado. Estaba segura que las hab controlado. Estaban en la cama de mi hijo (el menor)!!!. En sus aportes en la investigaci del juego infantil, Wallon, que fue el fundador de la psicolog hist sosten en su teor del ejercicio que juego es una finalidad sin fin, una realizaci que solo tiende realizarse a s misma. Si entra el utilitarismo o se subordina como medio a un fin, pierde la atracci y las caracter del juego es por eso que si los ni comenzaran a subordinar sus antojos y caprichos en el momento que se integran en un juego, por ejemplo, el resto se desequilibrar y empezar los conflictos. Lo mismo sucede en nuestras relaciones con los dem si antes no sabemos qui somos, ni qu importancia tenemos en la familia a la que pertenecemos, la escuela, la comunidad, o medio laboral, somos como describi Wallon al juego, finalidad sin fin Nos volvemos sujetos sin ning sentido, la exploraci jubilosa y apasionada que podr tendernos a probar una funci (la autoestima), en todas sus posibilidades, nos deja aprisionados en nuestros miedos interiores, sin definici ni de nosotros ni de los sentidos que nos rodean..

«El jugador más buscado en internet soy yo»Puestos a lanzar mensajes, también dejó uno para Xavi Hernández. Preguntado por las declaraciones del exbarcelonista en las que dijo que «no hay color» entre Messi y Cristiano y que «el problema que tiene madridista es que hay otro que es el mejor de la historia», el portugués fue contundente: «Qué me importa lo que dice Xavi? Xavi juega en Qatar, o jugaba no sé, no tiene ninguna relevancia». Y continuó con la reprimenda: «Xavi ha ganado todo, pero nunca un Balón de Oro, yo tengo tres»..

Al margen del chiste fácil (que pienso hacer igualmente), de lo que no se puede acusar a Am es de Esa enfermedad tan habitual en algunas series de televisión, que ofrecen capítulos piloto apabullantes en todos los aspectos y luego continúan en un nivel mucho más bajo, no la encontramos en esta serie de Sony y ABC que en Espaa estrenará Canal Plus maana por la noche. Si acaso seremos nosotros los que la padeceremos, pues pasada la espectacular sorpresa inicial, Am aunque no pierde calidad, deja de provocarnos y constantes. Una vez que nos hemos acostumbrado a los trajes (ooooh!) y los cuidadísimos efectos digitales (aaaaah!) es cuando realmente vemos la serie como lo que es: un drama ligero y coral, muy bien escrito, estupendamente realizado y con capítulos que se pasan a toda velocidad.