En su libro El arte de amar, Erich Fromm, además de puntualizar en cómo la mayoría de los individuos están más preocupados por ser amados que por aprender ellos mismos a amar, desglosa todas las formas de amor que pueden suscitarse. Dos de ellas están ligadas a la concepción que muestra Dolan a través de ese triángulo: la forma idolátrica y la forma sentimental, las únicas en provocar la obnubilación del juicio («enamorarse siempre linda con lo anormal, siempre se acompaa de ceguera a la realidad, de compulsividad» había dicho Freud). La idolátrica, para Fromm, se despierta cuando «la persona está enajenada de sus propios poderes y los proyecta en la persona amada, a quien adora como al súmmum bonum () y, puesto que ninguna persona puede, a la larga, responder a las expectaciones de su adorador, inevitablemente se produce una desilusión, y para remediarla se busca un nuevo ídolo, a veces en una sucesión interminable».

A mí me parece bien que el paso de la dictadura franquista a la democracia (perfectible, como son todas) se haya hecho mediante el consenso y no mediante otra guerra civil. Ahondar en la democracia queremos todos los demócratas y no solo en el País Vasco. Ahora, si llama ahondar en la democracia a saltarse las propias leyes de la democracia espaola, entonces no hablamos el mismo lenguaje. Y respecto al Sr. Otegui, hay unas leyes que valen para él y para todo el mundo, y unos jueces que valen para él, para usted y para mí, y son ellos los que tienen que decir si puedo o no presentarse a las elecciones. Creo que su problema es que a usted le parece que la democracia vasca esta por encima y es mejor que la democracia espaola; y la democracia vasca es la democracia espaola, le guste a usted o no.

Si no tengo un pasaje bussiness que me da derecho a una sala VIP conozco todos los trucos y oportunidades para entrar con tarjeta de cr o en las salas que tienen determinados Bancos en algunos aeropuertos. Procuro viajar con zapatos sin cordones para que sea m f pasar por los controles cuando es necesario quitarse el calzado. Cuando llaman para embarcar y dependiendo del tama de la maleta de mano ocupo la primera fila para acomodarla c si es grande o espero hasta momento si es peque Pongo mi tel celular en modo avi y lo pago para encender luego del despegue.

La excursi de la Isla Ping no tiene igual. Lo dicen los turistas que ya vivieron la experiencia, en cuyos rostros la emoci la alegr la sorpresa incontenible frente a tama explosi de naturaleza en estado de preservaci El viaje de vuelta va cargado de reflexiones. Se aprende a cuidarlos cuando se los conoce.